Los altavoces de los estadios retrasan el sonido para evitar distorsiones
Los sistemas de sonido en grandes estadios usan pausas digitales para evitar que el ruido se solape, garantizando que todo el público escuche con total claridad.
Para evitar ecos caóticos en estadios de veinte mil personas, los ingenieros deben ralentizar la electricidad de forma deliberada. El sonido viaja por el aire a unos 343 metros por segundo. Esta velocidad es mínima comparada con la rapidez instantánea de una señal eléctrica en un cable de cobre.