La temperatura corporal de un baloncestista puede alcanzar los 39 grados
Los atletas de élite llevan su temperatura interna al límite de la emergencia médica, alcanzando niveles propios de una fiebre grave durante los momentos de mayor intensidad.
Durante un partido de alta intensidad en la NBA, el cuerpo de un jugador se convierte en un auténtico horno. Mientras estrellas como LeBron James recorren la pista a toda velocidad, su temperatura interna puede subir hasta los 39,4 grados Celsius (103 °F). En este punto, el organismo roza el umbral del golpe de calor. Sin embargo, los atletas de élite logran soportar este nivel térmico gracias a una precisa combinación de biología y estrategia.