Los láseres eliminan tatuajes al pulverizar la tinta en partículas diminutas
Tu sistema inmunitario ignora la tinta del tatuaje porque sus partículas son demasiado grandes para ser absorbidas, lo que obliga al pigmento a permanecer de forma permanente en el tejido profundo de la piel.
La tinta de los tatuajes es permanente porque sus partículas son gigantescas comparadas con las células de limpieza del cuerpo. Cuando una aguja deposita pigmento en la dermis, el sistema inmunitario envía glóbulos blancos llamados macrófagos para devorar a los invasores. Sin embargo, las partículas de carbón o dióxido de titanio suelen medir 200 nanómetros de ancho. Este tamaño es excesivo para que una sola célula pueda absorberlas.