El techo de una iglesia gótica puede amplificar la voz
Las bóvedas de piedra medievales, como las de la catedral de Viena, actúan como amplificadores naturales. Al eco de los tonos profundos de la voz humana, crean un sonido majestuoso y solemne.
Los imponentes arcos de piedra de una catedral gótica no solo buscan alcanzar el cielo. También funcionan como un sofisticado instrumento acústico. En la plaza de San Esteban de Viena, las bóvedas de piedra caliza de 800 años están diseñadas para resonar con frecuencias específicas. Estas oscilan entre los 110 y 220 hercios.