Drones veloces recorren ochenta metros en un solo latido
Los sensores militares tienen dificultades para rastrear objetos que se mueven a 83 metros por segundo, lo que deja a las computadoras de defensa menos tiempo para reaccionar que el de dos parpadeos.
Cuando un dron de combate surca el cielo a 300 kilómetros por hora, recorre la longitud de un campo de fútbol en apenas un segundo. Para los sistemas de defensa aérea que protegen Europa del Este, esta velocidad representa un desafío matemático aterrador.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.