Corea del Sur regula el ancho de banda como un bien físico
Mientras la mayoría de los países ven el tráfico web como un recurso libre, Seúl obliga a los gigantes tecnológicos a pagar por gigabyte, tal como se factura el agua o el gas.
En casi todo el mundo, internet funciona mediante un pacto de caballeros donde las redes intercambian tráfico de forma gratuita. Corea del Sur rompió este esquema en 2021 al regular el ancho de banda como un recurso medible. Si empresas como Netflix o Google envían diez veces más datos de los que reciben, deben pagar tarifas de entre 0,001 y 0,005 dólares por gigabyte.