La paz de Europa se diseñó uniendo las industrias del carbón y el acero
Para evitar otra guerra mundial, los líderes europeos entrelazaron los materiales usados para fabricar armas de forma que un conflicto fuera físicamente imposible.
En 1951, seis naciones realizaron una cirugía industrial radical al crear la Comunidad Europea del Carbón y del Acero. Al fusionar la producción de estos recursos vitales, Francia y Alemania Occidental aseguraron que ninguno pudiera movilizarse para la guerra en secreto. No fue un simple acuerdo comercial, sino un intento deliberado de reprogramar la mentalidad nacional mediante lazos económicos.