Los chalecos antibalas salvan vidas al estirarse como músculos
Inventos
En lugar de actuar como un muro rígido, el blindaje moderno imita la elasticidad de los músculos humanos para atrapar objetos a gran velocidad sin romperse.
Cuando una bala golpea un chaleco de Kevlar a 300 metros por segundo, el blindaje no intenta ser más duro que el plomo. En su lugar, busca ser más flexible. Este material, inventado por la química Stephanie Kwolek en 1965, utiliza largas cadenas de polímeros que funcionan como una red de seguridad.