La ropa sintética se vuelve más resistente con el paso del tiempo
Mientras que el algodón se disuelve tras veinte lavados, las fibras sintéticas son casi indestructibles. Esto ha creado un mercado donde la ropa usada suele ser más resistente que la nueva.
Una camisa de algodón de alta calidad empieza a deteriorarse en cuanto toca el agua. Mediante la hidrólisis de la celulosa, el agua y el detergente descomponen las fibras naturales. Tras apenas veinte lavados, la prenda pierde la mitad de su resistencia original.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.