Una sola molécula puede congelar tus nervios en un milisegundo
Diseñado originalmente como arma de guerra, este químico secuestra la enzima más rápida del cuerpo para convertir una señal vital en una inundación letal.
El cuerpo humano depende de la colinesterasa, una enzima que actúa como un botón de reinicio molecular ultrarrápido. Esta proteína limpia las señales nerviosas 100 millones de veces por segundo. Cuando una molécula de organofosforado entra en el organismo, se une a esta enzima de forma permanente. El vínculo resultante es 300.000 veces más fuerte que los procesos naturales del cuerpo.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.