Una pequeña fuga puede reducir el flujo de combustible a la mitad
Geografía
En las profundidades del mar Negro, el peso del océano convierte una grieta menor en un fallo catastrófico. Este incidente puede paralizar las redes energéticas de toda Europa.
Los gasoductos submarinos como el TurkStream operan bajo una presión asombrosa. Soportan el peso de dos kilómetros de agua sobre ellos. A estas profundidades, el gas se comprime hasta alcanzar 200 veces la presión atmosférica.