El papel apilado crea un efecto chimenea que anula los aspersores comunes
Un incendio masivo en Ontario reveló que el papel compactado genera túneles de viento internos capaces de vencer a los sistemas de riego más avanzados.
En 2026, un incendio en un almacén de Kimberly-Clark destruyó 550 millones de euros en inventario pese a tener un sistema de extinción funcional. El problema radicó en la forma de almacenar el papel. Cuando productos con mucha celulosa se apilan a gran altura, los estrechos huecos entre ellos actúan como chimeneas en miniatura. Estos canales absorben oxígeno y lanzan el calor hacia arriba con tal fuerza que crean un viento propio que alimenta las llamas.