Las fábricas asiáticas pierden el dos por ciento de sus beneficios por cada subida del petróleo
Debido a que muchos fabricantes asiáticos operan con márgenes de beneficio muy estrechos, un salto en los precios del combustible puede evaporar millones en ganancias proyectadas.
Las bolsas de Seúl y Tokio funcionan como un termómetro gigante para el precio del crudo. En Corea del Sur, el índice Kospi es sumamente sensible a los costes energéticos. Un aumento de diez dólares en el barril de Brent puede reducir los beneficios corporativos generales en un dos por ciento.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.