Las montañas rusas usan tecnología de rascacielos para evitar oscilaciones
En un día caluroso, las vías de acero pueden estirarse dos centímetros. Este cambio sería catastrófico sin los sistemas de amortiguación que también protegen a los edificios más altos del mundo.
Incluso el acero más denso es sorprendentemente flexible. Cuando las temperaturas alcanzan los 30 grados Celsius, las vías pueden deformarse hasta dos centímetros por la expansión térmica. Para evitar que este movimiento se convierta en un bamboleo peligroso, los ingenieros instalan amortiguadores de masa. Estos son pesos masivos diseñados para vibrar a una frecuencia específica.
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