El cerebro humano libera un veinte por ciento más de dopamina con el sonido analógico
Las señales de audio analógicas elevan la dopamina porque el cerebro percibe la distorsión armónica y las imperfecciones naturales como algo más placentero que la precisión digital.
El cerebro humano experimenta un aumento del 20% en los niveles de dopamina al procesar audio analógico. Preferimos la 'calidez' de la distorsión armónica frente a la precisión clínica del muestreo digital. A diferencia de las señales digitales, los medios analógicos como el vinilo utilizan ondas continuas grabadas en surcos. Una aguja estándar recorre más de un kilómetro físico para reproducir una sola cara de un disco.
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