Un buen rasgo puede sesgar todas tus percepciones
El efecto halo es un sesgo cognitivo. Un rasgo positivo influye injustamente nuestra percepción de algo. A menudo, no nos damos cuenta.
El efecto halo es un sesgo cognitivo. Un solo rasgo positivo influye injustamente en nuestra impresión general. Puede ser el atractivo o un diseño elegante. Edward Thorndike lo identificó en 1920. Este sesgo nos hace asumir otras cualidades favorables. Esto ocurre incluso sin evidencia.
Seguir Leyendo en la App
más un cuestionario de 3 preguntas