Un químico del siglo XIX desarrolló una prueba capaz de detectar 0.02 miligramos de arsénico
Crimen
En 1836, James Marsh creó una prueba tan sensible que detectaba solo 0.02 mg de arsénico, terminando con la era del veneno 'perfecto' e indetectable.
La 'prueba de Marsh' revolucionó la toxicología forense tras un juicio fallido en 1832. En aquel caso, un presunto envenenador fue absuelto porque las pruebas se habían deteriorado antes de que el jurado las viera.