La cúpula de la catedral de Florencia se sostiene gracias a cuatro millones de ladrillos en espiral
Brunelleschi aseguró la cúpula de Florencia disponiendo cuatro millones de ladrillos en espiral. Esta técnica de 'espina de pez' evita que la estructura se deslice hacia adentro durante su construcción.
Filippo Brunelleschi terminó la cúpula de la catedral de Florencia en 1436 mediante un revolucionario patrón de espina de pez. Esta técnica permitió que la estructura se sostuviera sola durante la obra, sin necesidad de andamios de madera. Los cuatro millones de ladrillos forman espirales entrelazadas que crean un tejido autorreforzado.
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