Las sociedades agrícolas antiguas utilizaban el simbolismo reproductivo como magia para mejorar sus cosechas
Las antiguas sociedades agrarias empleaban rituales y simbolismo fálico como magia simpática. Creían que la energía reproductiva humana podía estimular directamente la fertilidad de la tierra y los animales.
El festival Kanamara Matsuri en Kawasaki, Japón, preserva una tradición sintoísta donde se exhiben tótems fálicos para asegurar cosechas abundantes. Esta práctica se basa en la 'magia simpática'. Es un sistema de creencias donde un acto simbólico, como representar la procreación humana, provoca un efecto físico correspondiente en la naturaleza.