El periodo móvil de 180 días convierte los viajes internacionales en una compleja desigualdad matemática
La regla 90/180 del Espacio Schengen funciona como una desigualdad matemática móvil. Los viajeros deben calcular su elegibilidad basándose en una ventana deslizante de 180 días.
Los viajes por el Espacio Schengen se rigen por una desigualdad diofántica. El tiempo total de estancia no debe superar los 90 días dentro de cualquier periodo móvil de 180 días. Esta lógica funciona como una memoria circular.
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