Huesos antiguos de adivinación sirvieron como los primeros archivos climáticos del mundo
Huesos de animales usados por la dinastía Shang son ahora herramientas científicas. Estos preservan datos meteorológicos que revelan cómo las tormentas derribaron imperios chinos.
Los arqueólogos transformaron 55,000 huesos oraculares de la dinastía Shang en archivos climáticos. Estos restos animales se usaron para la adivinación espiritual entre los años 1200 y 1050 a. C. Contienen registros detallados sobre sequías, inundaciones y cambios estacionales. Al rastrear la frecuencia de estos grabados, los investigadores reconstruyen patrones del paleoclima con gran precisión.