El peso corporal de un piloto de combate se triplica en maniobras de alta velocidad
Los pilotos modernos soportan fuerzas gravitatorias extremas que los hacen sentir tan pesados como un auto pequeño. Requieren trajes especiales y entrenamiento intenso para no desmayarse.
En maniobras de 9G, un piloto de 70 kg pesa efectivamente 630 kg. Esto acumula la sangre en las piernas y priva al cerebro de oxígeno. Para evitarlo, los pilotos usan trajes anti-G inflados a 0,34 bar. Estos trajes comprimen las venas para mantener la circulación sanguínea.
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