En 1806, las fuerzas rusas desafiaron el lodo espeso para detener el legendario avance de Napoleón
Durante el gélido invierno de 1806, la Grande Armée de Napoleón Bonaparte encontró un oponente inesperado. El lodo espeso de Polonia anuló su superioridad táctica y detuvo su conquista.
A finales de diciembre de 1806, las batallas de Pultusk y Golymin ocurrieron en Polonia. Las fuerzas rusas resistieron con éxito ante el legendario ejército de Napoleón. Aunque Napoleón era un maestro del movimiento rápido, no contó con el 'lodo polaco'.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.