En el 210 a. C., el hombre que unificó China murió buscando la inmortalidad
Tras conquistar seis estados para ser el primer emperador de China, Qin Shi Huang buscó desesperadamente un elixir de vida. Finalmente, murió por las mismas pociones en las que confiaba.
Qin Shi Huang transformó China al estandarizar pesos, medidas y escritura. Sin embargo, su mayor temor era su propia mortalidad. En el 210 a. C., el emperador murió durante un viaje a la costa oriental. Allí esperaba encontrar las míticas 'Islas de los Inmortales'.
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