En 527, Justiniano I se convirtió en el único gobernante de un imperio que luego reconstruiría
Tras la muerte de su tío en 527, Justiniano I ascendió al trono como único emperador. Su reinado transformó el derecho romano y la arquitectura por un milenio.
El 1 de agosto de 527, Justiniano I asumió el mando total del Imperio bizantino. Así comenzó una de las épocas más influyentes de la historia humana. Él heredó un estado fracturado pero soñaba con la 'Renovatio Imperii'. Su meta era restaurar la antigua gloria del Imperio romano.
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