En 928, un hombre fue elegido para liderar la iglesia pese a su voto de silencio
En el siglo diez, el Imperio bizantino nombró a Esteban II como patriarca de Constantinopla. Eligieron a un hombre comprometido con un voto de silencio absoluto.
Esteban II se convirtió en el líder de la Iglesia bizantina en el año 928. Esto ocurrió durante un periodo de intensas maniobras políticas. Él vivió como ermitaño durante años. Era famoso por su piedad extrema y un estricto voto de silencio. El emperador Romano I Lecapeno probablemente apoyó su nombramiento por una razón estratégica.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.