En 1986, un brutal ataque contra dos manifestantes se convirtió en símbolo de la resistencia chilena
Durante una protesta en 1986 contra la dictadura chilena, un acto de violencia estatal contra dos jóvenes activistas generó indignación internacional. Este hecho fue clave para el retorno del país a la democracia.
En 1986, una patrulla militar chilena interceptó al fotógrafo Rodrigo Rojas, de 19 años, y a la estudiante Carmen Gloria Quintana, de 18. Esto ocurrió durante un paro nacional contra el general Augusto Pinochet. Los soldados rociaron a la pareja con gasolina y les prendieron fuego. Luego, abandonaron sus cuerpos en una zanja.
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