En 1917, un decreto real aseguró que cada soldado caído fuera recordado por su nombre
Tras las pérdidas de la Primera Guerra Mundial, un decreto de 1917 estableció un compromiso permanente. Se decidió honrar a cada soldado por igual, sin importar su rango.
La Comisión Imperial de Tumbas de Guerra se fundó en 1917. Su meta era garantizar que los fallecidos por el Imperio británico nunca fueran olvidados.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.
Seguir Leyendo en la App
3 párrafos más · más un cuestionario de 3 preguntas