En 724, la emperatriz Genshō abdicó al trono para que su sobrino fuera emperador
La emperatriz Genshō hizo historia en 724 al abdicar al trono japonés. Así aseguró una transición pacífica y consolidó el legado de las monarcas del periodo Nara.
El 3 de marzo de 724, la emperatriz Genshō dejó el Trono del Crisantemo a favor de su sobrino, el emperador Shōmu. Genshō fue una de las pocas soberanas que gobernó por derecho propio y no solo como consorte. Durante su reinado se completó el 'Nihon Shoki', la primera historia oficial de Japón.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.