En 1770, la muerte de un niño de 11 años fue la primera víctima de la Revolución estadounidense
El trágico asesinato de Christopher Seider por un oficial británico convirtió una protesta local en un movimiento revolucionario. Fue el primer sacrificio en la lucha por la independencia.
El 22 de febrero de 1770, las tensiones en Boston aumentaron drásticamente. Una multitud protestaba contra un comerciante que rompió un boicot a productos británicos. En medio del caos, el oficial de aduanas Ebenezer Richardson disparó su mosquete.
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