Un ataque sorpresa con torpedos en Port Arthur en 1904 marcó la primera derrota moderna de una potencia europea
Un audaz ataque nocturno de la armada japonesa sorprendió a la flota rusa. El conflicto rompió el mito de la invencibilidad militar occidental a principios del siglo XX.
La noche del 8 de febrero de 1904, destructores japoneses atacaron por sorpresa a la flota rusa en Port Arthur. Este golpe audaz inició la guerra ruso-japonesa sin una declaración formal de hostilidades. El ataque tomó a los comandantes rusos completamente desprevenidos.
Hay más sobre esta historia — abre la app para seguir leyendo.