El perfeccionismo a menudo alimenta la procrastinación
La búsqueda implacable de la perfección a menudo es contraproducente. Lleva a la procrastinación. El miedo a la imperfección paraliza la acción. Esto ocurre incluso en personas muy exitosas.
¿Alguna vez te preguntaste por qué personas motivadas retrasan tareas? A menudo, es perfeccionismo disfrazado. Fijar estándares imposibles crea miedo al fracaso. Esto hace que empezar o terminar el trabajo parezca abrumador. Esta ansiedad lleva a evitarlo. Es como un escritor posponiendo un borrador. Cree que debe ser impecable desde el principio.