Empatizamos más con la gente atractiva
Nuestros cerebros están programados para empatizar más con personas atractivas. Este sesgo sutil influye en todo, desde juicios legales hasta cómo respondemos a los medios.
Los humanos a menudo sienten más empatía por personas que encuentran físicamente atractivas. Este sesgo está vinculado al "efecto halo". Nos hace atribuir inconscientemente rasgos positivos a las personas guapas. Esto incluye la amabilidad y nuestras respuestas emocionales. Por ejemplo, un estudio de 2014 mostró mayor actividad cerebral. También hubo más empatía por rostros atractivos con dolor leve.