Mentir requiere más esfuerzo cerebral que la verdad
Mentir requiere más esfuerzo cognitivo. Activa regiones cerebrales adicionales en comparación con decir la verdad. Esto resalta el costo mental del engaño.
La neurociencia revela que mentir exige mucho más esfuerzo cerebral que decir la verdad. Cuando eres honesto, tu cerebro usa vías directas. Pero para mentir, el cerebro debe suprimir la verdad. También debe inventar una historia falsa y mantenerla consistente. Este proceso complejo activa múltiples áreas cerebrales. Especialmente, la corteza prefrontal, que maneja la planificación y el autocontrol. Un estudio de 2002 del psiquiatra Sean Spence lo confirmó con resonancias magnéticas funcionales. Este trabajo mental extra explica por qué el engaño puede ser estresante. Ofrece ideas sobre el comportamiento humano y mejora los métodos de detección de mentiras.