Rousseau favorecía la democracia directa sobre la representación
Jean-Jacques Rousseau defendió la creación directa de leyes por los ciudadanos. Argumentó que la representación corrompe la voluntad del pueblo. La verdadera soberanía exige participación directa.
Jean-Jacques Rousseau fue un influyente filósofo del siglo XVIII. Él creía que la verdadera democracia requiere que los ciudadanos hagan las leyes directamente. No deben hacerlo a través de representantes. En su obra de 1762, 'El contrato social', argumentó que la voluntad del pueblo no puede transferirse legítimamente. La representación, según él, conduce inevitablemente a la corrupción. Esta idea radical se inspiró en las antiguas ciudades-estado y en su Ginebra natal. Desafió a las monarquías y sistemas parlamentarios existentes. La visión de Rousseau influyó significativamente en la Revolución Francesa. Sigue inspirando herramientas modernas como los referéndums ciudadanos. Sin embargo, escalar la democracia directa a naciones vastas sigue siendo un debate complejo.