Nietzsche declaró que Dios ha muerto
La declaración de Friedrich Nietzsche en 1882, 'Dios ha muerto', capturó el declive de la fe religiosa. Anticipó el secularismo moderno y desafió a la sociedad a encontrar un nuevo significado.
En 1882, el filósofo Friedrich Nietzsche declaró 'Dios ha muerto'. No fue literal, sino una metáfora. Representó la pérdida de influencia religiosa tradicional en Occidente. Argumentó que el progreso científico, como la evolución de Darwin, y el racionalismo creciente erosionaron la fe. Esto dejó a la sociedad sin sus anclajes morales.