Los antiguos romanos usaban orina para blanquear sus dientes
Los antiguos romanos usaban ingeniosamente la orina para blanquear los dientes. Aprovechaban su contenido de amoníaco. Obtuvieron resultados sorprendentemente efectivos mucho antes de la odontología moderna.
Los antiguos romanos tenían un sorprendente secreto dental. Usaban orina para blanquear sus dientes. Esta práctica ingeniosa fue documentada por Plinio el Viejo. Se basaba en el amoníaco producido por bacterias en la orina. El amoníaco actuaba como un abrasivo suave y desinfectante. Eliminaba manchas y mataba bacterias eficazmente. Esto hacía que los dientes parecieran más blancos según los estándares antiguos.
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